La situación económica y sanitaria de los jubilados en Argentina continúa deteriorándose y, según especialistas, la problemática se profundiza sin respuestas estructurales del sistema político. Así lo aseguró en Canal E, el defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, quien alertó sobre el impacto combinado de la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades de acceso a la salud.
El especialista sostuvo que hoy los adultos mayores enfrentan un escenario marcado por dos urgencias básicas: la alimentación y la atención médica. “Se cruzan dos grandes temas: comer y poder tener atención de salud. Que van íntimamente relacionados”, afirmó.
Según explicó, el deterioro de los ingresos jubilatorios se vuelve cada vez más evidente frente al aumento del costo de vida. Semino puso como ejemplo las estadísticas recientes sobre el costo de vivir en la Ciudad de Buenos Aires. “Dos personas, una familia, no puede ganar menos de 800.000 pesos para no ser indigente. Bueno, un matrimonio de jubilados apenas llega a esa suma”, advirtió.
Para el defensor de la Tercera Edad, esta realidad ubica a muchos jubilados en condiciones económicas extremadamente frágiles, donde cualquier gasto extra puede empujarlos a una situación aún más crítica.
Salud y jubilaciones: un sistema que no responde
El deterioro de los ingresos se agrava con las dificultades en el acceso a la atención médica, uno de los servicios más utilizados por la población adulta mayor. Según Semino, el problema atraviesa a todo el sistema de cobertura. “La atención de salud no se da ni en tiempo ni en forma, y me refiero a obras sociales, al PAMI, es decir, a todos los sistemas”, señaló.
En ese contexto, sostuvo que la crisis del sector previsional no solo se percibe en la vida cotidiana de los jubilados, sino también en los indicadores oficiales. “Estamos hablando realmente de una crisis de gran dimensión que ratifica las estadísticas oficiales”, remarcó.
Además, cuestionó la falta de respuestas institucionales ante los reclamos del sector, al señalar que los problemas previsionales muchas veces quedan atrapados en procesos judiciales extremadamente largos. “El Poder Judicial utiliza tiempos vaticanos para fallar cuestiones elementales, desde un amparo en salud hasta un reintegro de haberes”, criticó.
Jubilados fuera de la agenda política
Semino también advirtió que la problemática previsional perdió centralidad en la agenda pública y política en los últimos años. “Sin lugar a dudas el tema se corrió de agenda”, afirmó.
El especialista recordó que las últimas iniciativas legislativas que intentaron mejorar los ingresos del sector fueron finalmente rechazadas. “Las leyes que implicaban una pequeña reforma en la movilidad y un ingreso extra fueron vetadas, y a partir de ese momento el sistema político los olvidó por completo”, sostuvo.
Finalmente, Semino planteó que tanto el oficialismo como la oposición comparten responsabilidades en la falta de soluciones estructurales para el sistema previsional.
“El gobierno apalanca el superávit fiscal con la plata de la Seguridad Social y la oposición también tiene culpas compartidas”, concluyó.
