Una investigación de la Universidad Northeastern analiza el comportamiento de quienes consumen contenido sin interactuar, desafiando la idea de que esta actitud sea meramente pasiva o negativa.
Una investigación de la Universidad Northeastern señala que hasta el 90% de los usuarios de redes sociales son lo que los investigadores denominan «observadores pasivos». Este grupo consume contenido sin comentar, compartir ni publicar, conformando una mayoría silenciosa en las plataformas digitales.
El estudio, dirigido por el científico de datos Anees Baqir, indica que el contenido que estas personas consumen sigue influyendo en sus decisiones, a pesar de la falta de interacción pública. Según el análisis, los «observadores» no están desconectados, sino que interactúan de una manera diferente, accediendo al flujo de información sin involucrarse directamente.
Desde una perspectiva psicológica, la decisión de no participar activamente podría considerarse una elección consciente. La teoría de la gestión de la impresión, del sociólogo Erving Goffman, aplicada al entorno digital, sugiere que cada publicación implica una representación ante una audiencia vasta y permanente, con un costo cognitivo y emocional significativo.
No obstante, parte de la literatura académica también vincula el consumo pasivo con posibles efectos negativos. Un estudio de la Universidad de Texas en Dallas asoció la navegación pasiva en estudiantes universitarios con la comparación social y el miedo a perderse algo, factores que pueden predecir síntomas depresivos.
El debate sobre los diferentes modos de participación en redes sociales continúa, poniendo en perspectiva el comportamiento de la gran mayoría de usuarios que elige mantenerse en un segundo plano.
